jueves, 25 de febrero de 2010

El viaje A Coruña-Ferrol en AVE durará 15 minutos más que por la autopista

Publicado en el diario "La Opinión de A Coruña"

El recorrido de 72 kilómetros proyectado por el Gobierno es de 50 minutos frente a los 35 actuales por autopista. Ingenieros cuestionan el rodeo del trazado y el impacto ambiental


La alta velocidad conectará A Coruña y Ferrol en 50 minutos, 15 más que por autopista. La última propuesta del Ministerio de Fomento para enlazar ambas ciudades por AVE supone un recorrido de 72 kilómetros, cuando en línea recta son 17 km, e incluye una parada en Betanzos -con unos 13.000 habitantes y a 25 kilómetros de A Coruña-. Con este trazado, ingenieros gallegos advierten de que la velocidad media no superaría los 120 kilómetros por hora puesto que la línea de alta velocidad proyectada por el Gobierno central de Betanzos a Ferrol está diseñada para 160 km/h. Además del rodeo que supone el proyecto de Fomento, expertos en la red ferroviaria gallega consultados por LA OPINIÓN también cuestionan el impacto ambiental y el desmantelamiento de parte del actual trazado de la vía férrea convencional.
 
Menos impacto ambiental, menos coste y menos tiempo de viaje. Bajo estas premisas, el Superpuerto y Refugio Ártabros, cuyo núcleo duro está integrado por un grupo de empresarios de Ferrol y en el que se han comprometido a participar varias multinacionales, ha presentado su propuesta alternativa al trazado del AVE A Coruña-Ferrol a Fomento y a la Consellería de Medio Ambiente, Infraestruturas e Territorio. Desde Ártabros aseguran que su planteamiento supondría un "bajo impacto ambiental" porque gran parte del trazado transcurre bajo tierra. De esta forma, y a diferencia del último proyecto del Gobierno central, evitaría municipios como Carral, Cambre, Abegondo, Betanzos y Bergondo. "Aunque afectaría a Oleiros y Sada, lo haría en menor medida que el trazado que plantea Fomento ya que discurriría por zonas no pobladas", argumenta desde Ártabros, Manuel Casal Pita, presidente de la sociedad.

La idea que plantea Ártabros reduce los 72 kilómetros previstos por Fomento entre A Coruña y Ferrol a tan sólo 34. El tren de alta velocidad previsto por el grupo de empresarios de Ferrol saldría de Elviña en un falso túnel, para después transcurrir bajo tierra saliendo de Fonteculler -a la altura del paseo marítimo-, cruzaría la ría de O Burgo por un viaducto hasta O Temple y seguiría por un túnel cruzando la N-VI, a la altura de O Seixal. 

Uno de los escollos del proyecto es el polígono de Iñás, en Oleiros, un área comercial de reciente creación, ya que la cruzaría por la mitad (por la superficie le potenciaría, aunque también se podría salvar mediante túnel), hasta llegar a la zona de O Campamento, donde volvería a ir bajo tierra hasta Osedo, en Sada, y de ahí, el nuevo ferrocarril se metería en un túnel cruzando la ría de Ares hasta la zona de As Mirandas, entrando en Ferrol por un subterráneo a la altura de la salida de la AP-9. Desde este punto, las vías del AVE seguirían rumbo a Lugo, pero pasando por As Pontes -lo que permitiría abastecer de carbón a la central térmica- y Villalba, para completar su idea del tren de alta velocidad circular. 

El trazado de alta velocidad que defiende Ártabros se enmarca en un proyecto que abarca el AVE en Galicia y que responde a un diseño circular, similar al que ahora pretende poner en marcha la Comunidad Valenciana: dos trenes circulando en sentido contrario que enlazarían las principales poblaciones gallegas con una alta frecuencia y en poco tiempo. A Coruña-Ferrol, según el proyecto de Ártabros, quedarían conectadas en apenas 12 minutos, frente a los 50 que supondría recorrer 72 Km previstos por Fomento a una velocidad media de 120 Km/h y con una parada intermedia en Betanzos. "Y en muchos puntos por las curvas y las pendientes, resultará imposible alcanzar esos 120 Km/h", sostienen desde Ártabros. Para este grupo empresarial, el trazado diseñado por el Gobierno central para la alta velocidad de A Coruña a Ferrol y de A Coruña a Lugo se quedará en un "AVE de segunda".

Viabilidad técnica
"La propuesta de Fomento resultaría al final más cara y perjudicial", sostienen los promotores del proyecto alternativo de alta velocidad. Según advierten, el aprovechamiento parcial de los actuales trazados conlleva pendientes "muy pronunciadas" que "apenas sirven para el transporte de mercancías" y radios de curvatura "no adecuados" para la alta velocidad. 

Cercanías y mercancías
Con el trazado del Ejecutivo central -añaden-, se desmantela parte del actual trazado de la vía ferroviaria convencional, lo que impide mantener el tren de cercanías y el transporte de mercancías.

Impacto ambiental
Entre las zonas afectadas por el trazado de Fomento están espacios protegidos como la Fraga de Cecebre, el humedal de Meixido-Sigrás o el río Mero.

Población
El plan del departamento de Blanco también provocaría la división de comarcas como A Coruña, Betanzos o Ferrol, en especial al área urbana de Ferrol-Narón. Además, el desdoblamiento de las vías acentuaría la división de pequeños pueblos desarrollados a orillas de las antiguas vías férreas.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Ártabros plantea conectar A Coruña-Ferrol por AVE en 12 minutos

Publicado en el diario "La Opinión de A Coruña"

Diez años después de que el Gobierno presentase el primer estudio informativo de este tramo aún no hay un trazado definitivo. La nueva propuesta defiende un tren de alta velocidad circular
 


El Ministerio de Fomento y la Xunta ya tienen sobre la mesa una propuesta alternativa al trazado del AVE A Coruña-Ferrol. Este es uno de los tramos de la alta velocidad gallega que acumula más retraso ya que la licitación del primer estudio informativo del AVE entre ambas ciudades data de noviembre de 2000 y, diez años después, todavía no se ha aprobado el trazado definitivo. Un grupo de empresarios de Ferrol ha presentado a la Administración autonómica y estatal un proyecto de alta velocidad que reduce a 34,23 kilómetros los 72 km del último trazado previsto por el Gobierno central entre las ciudades de A Coruña y Ferrol. 

Esta conexión, planteada por los promotores del puerto Ártabros en la ría de Ares y avalada por varias multinacionales, permitiría reducir tanto los costes como el tiempo de viaje. En total, 12 minutos separarían A Coruña y Ferrol gracias a los 260 km/h de velocidad que alcanzaría. La propuesta de Superpuerto y Refugio Ártabros se basa en la construcción de un puerto en la bocana de la ría de Ares que pasaría también por As Pontes con el objetivo de facilitar el transporte de carbón por ferrocarril a la central térmica. 

Fuentes del grupo empresarial confirmaron ayer a LA OPINIÓN que la semana pasada contactaron con el Departamento que dirige José Blanco y les aseguraron que "tendrían en cuenta" su proyecto a la hora de evaluar las posibles alternativas al último trazado previsto por Fomento, que partiría de A Coruña, llegando hasta Uxes -situado a 8 kilómetros de Santiago-, y de ahí otros 23 kilómetros de recorrido hasta Betanzos y finalmente Ferrol. "A Coruña y Ferrol en línea recta están a tan sólo 17 kilómetros y con esta propuesta de Fomento, hay que hacer un recorrido de 72 kilómetros", cuestiona el ingeniero y experto en la red ferroviaria gallega, Xosé Carlos Fernández Díaz. 

Para los promotores de este proyecto alternativo, Fomento apuesta por unos trazados de la alta velocidad en la comunidad "por un ferrocarril moderno y adecuado a las necesidades de Galicia", pero otros "están previstos para un AVE de segunda". Una "asignatura pendiente", según aseguran los promotores del puerto Ártabros es el "reequilibrio del interior con la costa", que -a su juicio- podría acelerarse con un tren mixto de altas prestaciones entre las poblaciones más importantes. 

El proyecto de Ártabros para la línea A Coruña-Ferrol parte de una idea que propone un AVE autonómico circular, que con dos trenes circulando en sentido contrario podrían enlazar todas las poblaciones gallegas con alta frecuencia y en poco tiempo. Utilizando la misma infraestructura que el Ministerio de Fomento, han planteado un AVE regional, con paradas en todos los núcleos de población importantes tanto en los del tren de alta velocidad como en el resto. El objetivo -aseguran- es disponer, en combinación con los trenes de Madrid, de un AVE regional con servicios cada 30 minutos en las horas punta y cada hora en el resto del día. Para la noche, quedaría el transporte de mercancías.


En el planteamiento de Ártabros, unos trenes entrarían desde Madrid por Ourense hacia Vigo-Pontevedra-Santiago-A Coruña-Ferrol y, por Lugo, volverían a enlazar con Ourense para salir vía Madrid. Otros circularían a la inversa entrando por Ourense hacia Lugo-Ferrol-A Coruña-Santiago y, por Vigo, volverían a enlazar con Ourense hacia Madrid. La propuesta es similar a la de la Comunidad Valenciana, si bien con la particularidad de que Galicia puede aprovechar mejor los trenes de Alta Velocidad provenientes de Madrid para conformar ese AVE circular. 

Dado el desarrollo de los trabajos para implantar en Galicia la Alta Velocidad, todavía se está a tiempo de modificar los trazados Vigo-Ourense y A Coruña-Ferrol-Lugo, para posibilitar ese AVE regional.

domingo, 21 de febrero de 2010

El grupo Ártabros redacta un proyecto alternativo al tramo del AVE A Coruña-Ferrol

Publicado por el diario "La Voz de Galicia"

El Grupo Ártabros elaboró un estudio en el que se soterra el trazado que pasa por la comarca

El trazado del AVE en el tramo entre A Coruña y Ferrol sigue acumulando retraso sin que los estudios informativos enviados por Fomento a los concellos afectados ofrezcan alguna luz sobre el trazado definitivo hasta el momento. Es más, a estas alturas, el último informe enviado por el ministerio que dirige el gallego José Blanco, a través de la consultora Idom, confunde aún más a los afectados por esta infraestructura, ya que no incluye la previsión del corredor sur de la propuesta de pasado año, un circunstancia que aprovecharon los alcaldes de Carral y Abegondo, José Luis Fernández Mouriño y José Antonio Santiso, respectivamente, para anunciar a sus vecinos que el AVE no afectaría a sus respectivos municipios. Fue una decisión que molestó a los demás regidores de la comarca por considerarla un tanto precipitada. Aunque todo apunta a que los motivos de la ausencia de este corredor pueden deberse a un error de la propia consultora a la hora de imprimir los planos del proyecto. 


Alternativa
Lo que es cierto es que el tramo entre A Coruña y Betanzos se atasca y los vecinos de los seis municipios de la comarca coruñesa afectados están en vilo ante la posible decisión de Fomento. En medio de tanta confusión, el Grupo Ártabros, con sede en Ferrol y presidido por el ingeniero naval ferrolano Manuel Casal Pita, ha elaborado una alternativa para el trazado del AVE entre A Coruña y Ferrol que «apenas tendría impacto sobre el territorio», según sus promotores, ya que propone que gran parte del trazado transcurra bajo tierra, evitando así concellos como Carral, Cambre, Abegondo, Betanzos y Bergondo, e implicando a otros en menor medida como Oleiros o Sada, que no están entre los afectados de Fomento. El proyecto de Ártabros parte de una idea que propone un ferrocarril circular de alta capacidad para Galicia, presentado ya ante Fomento y la Xunta, administraciones que estimaron la propuesta de «interesante» y valoran la viabilidad de esta alternativa, aseguran los responsables de Ártabros.

Trazado
Para los promotores de este proyecto, el trazado del AVE de A Coruña a Ferrol tendría un «nulo impacto medioambiental» debido a que gran parte del trayecto iría bajo tierra, pero además se reducirían los costes, así como las distancias y el tiempo de viaje con respecto a cualquiera de los proyectos planteados por Fomento. El Grupo Ártabros propone un solo trazado para este tramo, que saldría de Elviña en un falso túnel para después transcurrir bajo tierra saliendo en Fonteculler, a la altura del paseo marítimo, para cruzar la ría de O Burgo por un viaducto hasta la urbanización de O Temple y seguir por un túnel cruzando la N-VI, a la altura de O Seixal. Uno de los escollos del proyecto es el polígono comercial de Iñás, en Oleiros, un área comercial de reciente creación, ya que la cruzaría por la mitad, hasta llegar a la zona de O Campamento, donde volvería a ir bajo tierra hasta Osedo, en el Concello de Sada, y desde ahí, el nuevo el ferrocarril se metería de en un túnel cruzando la ría de Ares hasta la zona de As Mirandas, entrando en Ferrol por un subterráneo  la altura de la salida de la autopista AP-9. Desde este punto, las vías del AVE seguiría rumbo a Lugo, pero pasando por As Pontes y Villalba, para completar su idea del tren circular.

La alternativa rebajaría los costes de Fomento en más de 130 millones
Uno los aspectos que más llama la atención de este proyecto es que rebaja en más de 132 millones de euros el presupuesto de Fomento para poner en marcha el tramo A Coruña-Betanzos. El Grupo Ártabros presupuesta este trazado en 787 millones de euros, por los 919 de Fomento, debido, fundamentalmente, a su menor longitud -34,2 kilómetros por los 52,7 de Fomento- y a que, en contra de lo que se pudiera pensar, el túnel bajo el mar tendría un coste menor que el resto en superficie.

Transporte metropolitano
Los responsables de este proyecto van más allá del paso del AVE y aseguran que con este trazado «se conservarían también las vías actuales del ferrocarril», lo que permitiría dejar vía libre para intentar poner en marcha el proyecto de transporte de cercanías dentro del área metropolitana coruñesa. A pesar de lo espectacular que suena la idea de proponer túneles para gran parte del trayecto del AVE entre A Coruña y Ferrol, en la memoria del proyecto del Grupo Ártabros se asegura que esta alternativa «tendría un incremento moderado en túneles con respecto a las propuestas de Fomento, en total serían 6,29 kilómetros más y el túnel más largo no alcanzaría los 5 kilómetros de largo». Entre las características técnicas de la propuesta de Ártabros destacan también aspectos como el radio de curvatura a 3,2 kilómetros, cumpliendo los requisitos del AVE para alcanzar la alta velocidad, que tendría una media de 150 km/h, por los 124 del ministerio. Se reduciría también en 20,7 kilómetros la longitud del trazado con respecto al de Fomento, circunstancia que rebajaría la duración del viaje a menos de la mitad, que pasaría de 27 minutos en la propuesta de Fomento a 12, según Ártabros.

domingo, 12 de enero de 2003

Superpuerto y refugio

Artículo de opinión del autor publicado en el diario El País

La ría de Ares, cerca de Ferrol, ofrece las condiciones de abrigo idóneas para amparar grandes buques en casos de emergencia

A raíz de la catástrofe del Prestige, los ciudadanos gallegos, españoles y europeos han vuelto a reclamar la construcción en la costa septentrional española de un puerto refugio para evitar nuevas devastaciones. También piden inversiones que permitan paliar los efectos producidos por el desastre ecológico. Un puerto refugio implica no sólo un lugar adonde llevar buques siniestrados para evitar su zozobra y/o la contaminación de las costas, sino que es el destino del transporte marítimo de toda carga peligrosa o contaminante porque los ciudadanos no quieren peligros ante las ciudades. Debido a sus condiciones geoestratégicas, todos volvieron la vista hacia Galicia, tanto por ser la zona de la península con más tráfico marítimo como la de mayor dureza del mar. Por el corredor del noroeste pasan unos 45.000 buques al año, de los que un 13% son portadores de mercancías peligrosas o contaminantes, ya que soporta el 70% del tráfico mundial de petróleo. Es decir, diariamente pasan unos 16 barcos con alto riesgo.

Cada día pasan unos 16 barcos de alto riesgo por el corredor noroeste de Galicia

En la citada costa no existe un lugar más adecuado para un puerto refugio que la ría de Ares, tanto por sus costas de aguas profundas y de perfecto abrigo como por encontrarse en las rutas marítimas. Éste era el lugar óptimo para haber llevado el Prestige antes de que se agravase su situación, y de hecho todos los marinos saben que es donde se refugian los buques cuando se encuentran con problemas o hay temporal. En esos días no es raro ver allí hasta cuatro o cinco navíos a resguardo. Dentro de la ría de Ares existe una ubicación óptima para un amplio puerto, la que va desde Punta Coitelada (bocana sur de la ría de Ferrol) a las islas Miranda. Una longitud mayor de siete kilómetros que a unos metros de la costa alcanza una profundidad de 30 metros, ya que fue el antiguo lecho de un glaciar. El saliente natural de Cabo Prioriño (bocana norte de la ría) la resguarda del oleaje y los vientos del noroeste, y la costa herculina de los temporales del suroeste. La protección natural minimizaría las obras del dique de abrigo y la altura de la costa en la zona arrojaría un bajo impacto visual, tanto desde tierra como desde la mar. Al ser el fondo arenoso y sin riqueza marina, el impacto ambiental también sería escaso. La idea de construir un gran puerto refugio en Ares comenzó a gestarse hace más de un lustro, después del accidente del petrolero Mar Egeo, pero el Gobierno no quiso aceptar el reto porque no consideró la posibilidad de una catástrofe. El autor del mismo (abajo firmante) planteó la idea de construir un superpuerto que fuese a la vez un puerto refugio, bautizándolo con el nombre de Artabros, en mención al que los romanos quisieron construir en la zona con el nombre de Magnum Artabrorum.


La idoneidad del lugar ya había llamado poderosamente la atención de los ingenieros romanos, que proyectaron el mayor puerto de la época, pero las guerras púnicas desbarataron sus planes. Casi todos los medios de comunicación, tanto regionales como nacionales, publicaron entre 1998 y 2000 amplios artículos y gráficos sobre el mismo. Incluso el diario económico Cinco Días lo propuso como una de las infraestructuras más necesarias para el siglo XXI, pero el Gobierno no consideró necesario construirlo. Ahora tiene que pagar con creces un mayor importe por los daños de la catástrofe, sin contar con el desastre ecológico y la nueva emigración de miles de ciudadanos.
  
La idea del puerto refugio surgió hace más de un lustro, pero el Gobierno no la quiso

Año tras año, el tráfico marítimo crece, tanto en unidades como en tamaño de los navíos, porque el transporte por mar es el más económico y en muchos casos la única posibilidad. Actualmente existen 1.088 grandes petroleros de los que 597 tienen más de 300.000 toneladas, con calados que alcanzan entre 22 y 30 metros, y en los próximos años se prevé construir unos 100 más. También buques de carga general y portacontenedores, con calados de más 20 metros. Actualmente se están proyectando los superportacontenedores Malacca-Max, de 21 metros de profundidad, los mayores que pueden pasar por el estrecho de Malaca. Por lo tanto, la tendencia mundial es construir grandes buques que crecen por debajo de la flotación, puesto que por encima se desequilibran, por lo que en el futuro el tráfico mundial de gran escala se concentrará en pocos enclaves.

Un puerto refugio requiere cinco condiciones:
  • Profundidad de más de 20 metros para albergar todo tipo de buques. Si en vez de un petrolero pequeño de 77.000 toneladas, como el Prestige, fuese de 300.000 toneladas o más, no podría llevarse a ningún puerto nacional.
  • Permanentemente abierto. Debe estar operativo todos los días del año, sin cierres por mal tiempo. Para ello debe estar suficientemente abrigado, y no tener peligros y dificultades para embarque de prácticos, zonas de fondeo, etcétera, como es el caso del enclave que se plantea.
  • Escasa población cercana. La ría de Ares es un enclave despoblado, donde buques como el Casón no hubiesen ocasionado peligro para los ciudadanos.
  • Un astillero de reparaciones en sus proximidades. Artabros está a espaldas de los astilleros de IZAR, ubicados en la ría de Ferrol, donde esta empresa dispone de diques secos civiles (antiguo Astano) y militares (antigua E. N. Bazán).
  • Ser viable económicamente. No tiene sentido realizar una cuantiosa inversión para destinarla solamente a mercancías contaminantes y peligrosas o para buques siniestrados. Es necesario que además ésta se pueda recuperar en un plazo razonable, lo que requiere otros cometidos que la hagan rentable.

El calado es el principal inconveniente en un puerto, y será mayor en el futuro; si a este problema se le añade el escaso terreno en la costa, su elevado coste, y que en innumerables casos plantea conflictos medioambientales, nos encontramos con muy pocas zonas próximas a las grandes urbes aptas para albergar grandes y buenos puertos. Una ría abrigada y con grandes calados, como es la ría de Ares, no es posible encontrarla en todo el litoral peninsular. La baja demografía de Galicia de por sí no le posibilitaría ser un gran enclave, pero sí un puerto de redistribución para las compañías marítimas, por su extraordinaria situación geográfica. La tendencia mundial es hacia terminales generales, para que escalen diferentes navieras en vez de una única. El problema de las terminales propias reside en que no disponen de volumen de actividad suficiente como para hacerlas rentables, como es el caso de Maersk en Algeciras.

Otra tendencia que se observa es la de construir terminales duales, es decir, con muelles de atraque que permitan trabajar el barco por ambos lados y ofrecer precios más competitivos. La estibadora americana Ceres está construyendo en Amsterdam una terminal de este tipo, en colaboración con la Autoridad Portuaria, porque esta ciudad tiene demasiado cerca a Rotterdam como para ofrecer otros elementos diferenciadores. El superpuerto del noroeste puede construirse siguiendo estas tendencias: terminales generales, muelles de atraque duales y telemática para mejorar el rendimiento y la productividad. Posee un cúmulo de factores que le permitirá disponer de grandes ventajas diferenciales respecto a cualquier otro puerto europeo.


La UE necesita dos grandes puertos para la importación y la exportación a gran escala de sus productos. Uno de ellos es Rotterdam (Holanda), que presenta problemas de congestión, y el segundo está por definir. En 2001, los puertos de la UE movieron 3,2 billones de toneladas, un 89% de las cuales fueron extracomunitarias. En el mismo período España importó el 85% de sus mercancías por mar y exportó el 75%, gran parte vía Rotterdam. Un enclave en el noroeste español recogería un gran volumen de tráfico de buques que, de este modo, no necesitarían trazar rutas hasta la costa holandesa. El proyecto salta a un primer plano si se valoran las recomendaciones de la Comisión Europea, que está reclamando una especial atención para el transporte marítimo, puesto que es más rentable y menos contaminante que el terrestre o el ferroviario. Los otros puertos europeos tienen calados limitados: Hamburgo 11'9 metros, Rotterdam 14'5, Amberes 10'4, etcétera; pero los grandes buques necesitan más de 20 metros de calado, por lo que estos quedan descartados.


A Coruña y Ferrol, que disponen del fondeadero común de la ría de Ares, contabilizaron en 2002 el 80% del tráfico marítimo gallego. La solución pasa por integrar sus tráficos y aprovechar economías de escala, para que actúe como cabecera de una importante área económica y demográfica, con un hábitat de más de un millón de personas. Hay que resaltar que las autopistas de navegación este-oeste y norte-sur confluyen en la zona y que los grandes calados de la ría de Ares favorecen la maniobrabilidad de buques con capacidad superior a las 300.000 toneladas. La localización estratégica del puerto dentro de las rutas marítimas internacionales y su situación dentro de la fachada atlántica le permitirían competir con el puerto de Rotterdam, que tanto por su potencial económico como por su ubicación canaliza la mayor proporción del tráfico de mercancías europeo.


Su localización estratégica le permitiría competir con el puerto de Rotterdam


En cuanto a la red de comunicaciones, dispone de autopista a Portugal y a la meseta, y pronto se finalizará la autovía del norte o Transcantábrica, que lo conectará con Francia. Otras infraestructuras adicionales se articulan por la proximidad de los aeropuertos de Labacolla (Santiago, a 80 kilómetros) y Alvedro (A Coruña, a 30 kilómetros). Las conexiones ferroviarias hacia Portugal, Francia (FEVE) y resto de la península ya existen, pero hay que dotarlas de doble vía electrificada para metro ligero y mercancías, aunque el Ministerio de Fomento tiene proyectado construir el tren de alta velocidad a Oporto y Madrid. Dispone de amplias áreas para crear una Ciudad del Transporte, es decir, un gran almacén de mercancías provenientes del tráfico marítimo, y la promoción de empresas que podrían instalarse siguiendo el ejemplo de las ZEL (zona especial logística) de otros puertos españoles.
Al ser un área de refugio natural, los costes son más bajos que en cualquier otro lugar y los terrenos pertenecen a Costas, por lo que la inversión para construir Artabros es de unos 480 millones de euros. Sería amortizada en unos cinco años, ya que generaría una riqueza de unos 100 millones de euros por año, al manejar anualmente carga por un valor superior a los 4.200 millones de euros. Además, crearía unos 3.000 puestos de trabajo estables entre estibadores, prácticos de puerto, transportistas y técnicos. Los puestos indirectos, teniendo en cuenta la posible Zona Especial Logística, serían unos 17.000. En total, como mínimo, unos 20.000 empleos para una región que ha sido fuertemente castigada.
  
La construcción del refugio generaría unos 20.000 puestos de trabajo en Galicia

La financiación podría provenir de la UE, ya que Galicia dispone de los Fondos de Cohesión hasta el año 2006 por un importe del 85% del coste de sus infraestructuras. Además, podría ser incluido en la red transeuropea de transporte, que estará plenamente integrada en el 2010, lo que le permitiría también obtener financiación europea. Aunque otra forma de inversión es ofrecer la iniciativa a las grandes compañías marítimas, porque están interesadas en controlar no sólo el transporte sino también la manipulación para ampliar el objeto del negocio. Este europuerto se convertiría en uno de los pocos puertos europeos que posibilitaría escalar grandes buques a cualquier hora del día y de la noche, durante todo el año, tanto para refugiarse de las inclemencias del tiempo como para operar. Canalizaría productos de la península Ibérica, norte de África y sur de Europa, bien por cabotaje o bien por vía terrestre (hasta unos 1.500 kilómetros), mediante ferrocarril y carretera. Además, recogería gran parte del tráfico marítimo de larga distancia con los continentes americano, africano y asiático. Un análisis comparativo de los tiempos de tránsito de los puertos de Europa con los principales recintos portuarios internacionales demuestra que un superpuerto en Ares resultaría más competitivo, ya que su estratégica situación geográfica permitiría ofrecer un tiempo de tránsito inferior al resto (entre 4 y 5 días). Una propuesta que, de llevarse a cabo, transformaría el tráfico marítimo español y europeo, potenciaría Galicia y la creación de miles de puestos de trabajo, evitando nuevas catástrofes ecológicas y económicas.


El ejemplo americano
En América del Norte, a raíz de la catástrofe del Exxon Valdez, los buques con mercancías peligrosas solamente pueden recalar en puertos específicos. La Administración de Estados Unidos, en colaboración con la canadiense, ha impulsado superpuertos en cuatro de esos refugios, uno al norte y otro al sur en cada una de sus costas este y oeste (Vancouver y Halifax en la frontera canadiense, Norfolk y Los Ángeles al sur de Estados Unidos). Dos grandes compañías navieras, la norteamericana Sea-Land Service Inc. y la holandesa-danesa Maersk Inc., han participado en la financiación de estos grandes centros. Es un ejemplo válido para la construcción de grandes puertos o la implementación de infraestructuras mediante la edificación de nuevas terminales, zonas de apoyo logístico, trenes y barcos de cabotaje para distribuir la mercancía, etcétera. De hecho, dos grandes empresas españolas se interesaron por el puerto refugio de Galicia, pero el Gobierno no les concedió la autorización.

Manuel Casal Pita es doctor ingeniero naval, MBA y profesor de Economía y Estrategias Tecnológicas en la Universidad de San Pablo-CEU.

 

miércoles, 8 de enero de 2003

Entrevista: El "Prestige" se rompió porque se equilibró mal

Entrevista al autor en el diario "La Voz de Galicia"

Casal asegura que debió realizarse un trasvase de los tanques de fuel en vez de nivelar el buque con agua, aunque cree que las decisiones del Gobierno precipitaron el desastre.


España acabará pagando los errores de la gestión del accidente del Prestige. Manuel Casal Pita, doctor ingeniero naval y profesor universitario, no tiene ninguna duda de que la catástrofe ecológica y económica producida por el petrolero se debió a "un cúmulo de errores en cadena" de los que culpa en su mayor parte a las decisiones adoptadas por la Administración. "La mala gestión -asegura- acabó convirtiendo en una tragedia lo que pudo ser un accidente tonto".
  • ¿Cuál cree que fue el principal error que se cometió?.- El principal error, y en el que creo que no se ha incidido demasiado, estriba en que lo cargaron mal. El barco se rompió porque lo adrizaron (equilibraron) mal cuando pretendían correguir la escora. En vez de realizar un transvase de carga interna, de los tanques de fuel llenos a otros que estaban más vacios, lo que se hizo fue rellenar los tanques de estribor con agua para nivelarlo, con lo que se superó la tensión máxima admisible.  
  • Pero esa no fue una decisión del Gobierno.- Yo no sé si la tomó el capitán o se lo mandó el armador, pero lo que sí es cierto es que al buque subió un inspector, que lo primero que tenía que haber hecho era examinar cómo estaba cargado el barco y comprobar si superaba el momento flector para corregirlo. Un inspector siempre debe verificar cómo está adrizado el buque, y no lo hizo, aunque desconozco qué órdenes había recibido que le pudieran impedir realizar esta misión.
  • Este fallo, sin embargo, pudo ser subsanable.- El barco se rompió primero porque lo cargaron mal, pero finalmente porque lo tuvieron paseando cinco días con olas de ocho metros. Existían soluciones para evitar el desastre, pero otra cosa es que no las quisieran adoptar. Lo que indica la lógica y el sentido común es que lo enviaran a aguas tranquilas para realizar el trasvase de fuel. La mejor solución era llevarlo a Ares, que es recogida incluso en época de temporales. Pero también existía otra opción en el caso de que la situación del petrolero fuese muy delicada y no aguantase, aunque al final se comprobó que sí aguantaba. La posibilidad era trasladarlo a la ría de Corcubión, a la zona de Redonda, un lugar óptimo para fondearlo, ya que tiene calado suficiente, poca diversidad y baja población. Tres navíos hubiesen desalojado el fuel en tan sólo ocho horas, sin vertidos. Otros errores de la Administración fueron suponer que el hidrocarburo se iba a solidificar y que las corrientes iban a alejar el vertido de la costa gallega.
  • ¿Y quién pagará estos supuestos errores?.-  El Gobierno, por acción o por emisión, es el responsable de lo sucedido y me temo que quienes vamos a tener que pagar los errores seamos todos los ciudadanos con nuestros impuestos. Cuando se sepa toda la verdad y exista un fallo judicial vamos a tener que pagar desde la carga del buque hasta la prisión del capitán.
  • El peligro todavía sigue en el fondo.- Sí. Taponar las grietas sólo es un parcheo y me temo que sí no se encuentra una solución definitva el barco va a seguir vertiendo durante varios años. Esto significa que hasta dentro de veinte años las zonas más afectadas no van a levantar cabeza.
  • Pero aseguran que la estructura está consolidada.- No me cabe ninguna duda de que sí el barco se deja en el fondo va a seguir derramando fuel durante años, y, por mucho que lo nieguen, existen precedentes que indican que esto va a ocurrir. Es seguro que más tarde o más temprano aparecerán nuevas grietas. 


    Manuel Casal Pita, natural de Cedeira, aunque ejerce como profesor universitario en Madrid, sostiene que la corriente profunda del Golfo del Labrador se intensificará en la zona del hundimiento del Prestige en primavera, con lo qiue "se aumentará la oxigenación y se acelerará el proceso de oxidación y corrosión de los tanques, que será mucho mayor de la que dice la comición científica".
    • ¿Está convencido de que habrá grietas?.- Sí. En todos aquellos tanques que no estén llenos de fuel seguirán apareciendo grietas por la diferencia de presión, e incluso surgirán con el tiempo en los tanques no dañados.
    • ¿El trasvase de fuel puede ser la solución?.- Podría, pero no lo creo porque hoy en día no existe la tecnología suficiente para ello.


      lunes, 25 de noviembre de 2002

      ¿Hasta cuándo más catástrofes ecológicas?

      Artículo de opinión del autor publicado en el diario "El País"

      El autor se pregunta cuántos desastres más harán falta para que España y la UE adopten medidas de prevención eficaz del riesgo.
       
      Otra catástrofe se ha producido en las costas españolas, llevando la alarma y los estragos a la población. Las autoridades, una vez más, han dado palos de ciego y han estado paseado el petrolero accidentado Prestige por el noroeste, porque no sabían qué hacer con él. Por fin decidieron remolcarlo hasta alta mar, con lo que la mancha de combustible se hizo cada vez más grande, esparciendo 10.000 toneladas de fuel por casi 300 kilómetros de costa. Los efectos del desastre durarán años y la economía de la zona se resentirá durante largo tiempo. Los perjudicados no saben cuándo acabarán cobrando unas compensaciones míseras, porque están comenzando a liquidarles ahora los daños de la penúltima marea negra, producida por el Mar Egeo en 1992, 10 años después de la catástrofe.

      Por fortuna, la conciencia ecológica ha evolucionado en estos últimos años, y lo que se consideraba aceptable hace una década hoy es intolerable. Conceptos como el derrame máximo admisible, cada vez son más difíciles de sostener. La opinión pública está exigiendo acciones de los líderes políticos para proteger la mar, ya que es notable el efecto que una concentración de petróleo u otro producto químico (incluso relativamente modesta) puede tener sobre un lugar concreto de la costa y las consecuencias que dicho derrame tiene para los afectados. Se ha desarrollado una hostilidad contra los transportes marítimos de petróleo y productos químicos que las autoridades deben paliar adoptando unas regulaciones más severas. La conservación de la naturaleza y la preservación del medio ambiente son hoy preocupaciones generalizadas.


      Hay una tendencia a identificar únicamente la contaminación marina con la procedente de los buques, y, aunque es importante, no hay que olvidar que únicamente representa un 20%. El 80% restante procede de los residuos urbanos e industriales, y sobre éstos se está haciendo poco. Los accidentes marítimos tienen tres causas diferentes: fallos del buque, fallos humanos y mal tiempo. Los primeros son casi inexistentes en los nuevos, se dan más en los de ciertos años de servicio y normalmente se conjuntan dos o más causas. Los fallos humanos producen más del 80% de los accidentes en la mar debido a la baja cualificación y entrenamiento de los marinos, a tripulaciones de varias nacionalidades que no hablan un idioma común y a jornadas extenuantes por la excesiva reducción del personal.En 1990, bajo la presidencia del republicano Bush, EE UU aprobó la Oil Pollution Act (OPA 90). Esta acta contiene aspectos polémicos, ya que establece la responsabilidad civil ilimitada del armador por los derrames, exige que todos los buques que recalen dispongan de doble casco, prohíbe el paso de buques sencillos hasta 50 millas de la costa y obliga a disponer de planes de contingencia de limpieza. Tras la entrada en vigor de la OPA 90, EE UU no ha sufrido ningún derrame catastrófico, frente a los 12 de la UE. Japón, a su vez, prohíbe navegar en sus costas a los buques con más de 20 años de antigüedad.

      Desde 1990, gracias a una legislación estricta, EE UU no ha sufrido ninguna marea negra

      Sin embargo, la UE, con un volumen similar de importaciones de crudo y tres veces más de litoral (90.000 kilómetros), no acaba de tomar ninguna medida, a pesar de que sufre un promedio de una marea negra anual y que en la costa concentra el 50% de la población urbana e industrial. La resistencia proviene de los países con gran flota, principalmente Holanda, Gran Bretaña y Grecia, y también de los armadores y las sociedades de clasificación. Tras el accidente del petrolero Erika en noviembre de 2000, algunos países exigieron a la UE una revisión de la política de seguridad marítima. La Comisión elaboró un plan para eliminar en 2005 los petroleros de casco simple, medianos y grandes, construidos antes de 1982; en 2010, los restantes, y en 2015, todos los petroleros en puertos comunitarios deberían ser de doble casco. El plan se debatió en el Consejo de Ministros y, aunque era de esperar una menor resistencia por el mayor envejecimiento de la flota de los países opositores, fue aplazado por falta de acuerdo.

      La UE debe tomar con preocupación la gran concentración de accidentes que se producen en sus costas y exigir medidas similares a la normativa norteamericana y japonesa. La emisión de gases nocivos desde los buques a la atmósfera también es una preocupación creciente, motivo por el cual algunos países escandinavos han impuesto límites a los vertidos gaseosos sin esperar a que la UE adopte normativa alguna. La solución pasa por exigir buques ecológicos que dispongan de doble casco, duplicación de los sistemas de propulsión y maniobra (en caso de avería, no son ingobernables), recogida y reciclado de los gases desprendidos por la carga, tratamiento de los gases de escape (NOx), pinturas biocompatibles, materiales reciclables, etcétera. Son caros como inversión inicial por su objetivo de "contaminación cero", pero a cambio son más económicos en su explotación y además minimizan los derrames (estadísticamente, uno cada 25 años).

      A pesar del nuevo desastre, mucho nos tememos que la UE no va a adoptar ninguna política medioambiental marítima, ni tampoco las autoridades españolas. Algo no concuerda: o los países europeos no son tan ecológicos como dicen o EE UU es más sensible, cosa que no parece, pues es el país más contaminante y más contaminado del mundo. ¿Dónde está la conciencia ambiental española y europea? ¿Cuántos nuevos desastres son necesarios para que España y la UE aborden una protección medioambiental marítima? Nuestro país no puede ni debe esperar a que la UE alcance un acuerdo. Si de verdad las autoridades españolas quieren acabar con las catástrofes, deben imponer unilateralmente que ningún buque sencillo navegue a menos de 50 millas de la costa y que además sean ecológicos. De nada valen los lamentos, ni echarle la culpa a otros.

      Manuel Casal Pita es doctor ingeniero naval, MBA y profesor universitario de Economía y Nuevas Tecnologías.

      lunes, 5 de marzo de 2001

      Puertos: realidad y deseos

      Artículo de opinión del autor publicado en el "Diario de Ferrol"

      Los políticos creen haber encontrado el dorado de los votos, prometiendo en cada pueblo y ciudad innumerables obras. En la inmensa mayoría de los casos son sólo proyectos sobre el papel, ya que la realidad es tozuda y divergente con los deseos. Así, en la actualidad tenemos el “boom “ de los proyectos de puertos exteriores. Es verdad que la falta de superficie portuaria se ha convertido en uno de los principales handicaps de algunos de los puertos españoles a la hora de afrontar su crecimiento, pero la teoría de la complementariedad del sistema portuario se ha mostrado inexistente. No hay una planificación centralizada que coordine las necesidades globales del panorama nacional. El papel del ente Puertos del Estado es de una cierta inutilidad, y por ende del propio Ministerio de Fomento.

      En los últimos años han florecido a lo largo del país innumerables puertos exteriores. Su desarrollo solo está justificado por el mercado potencial, y este es limitado. Existen proyectos de puertos exteriores en Ferrol, A Coruña, Pasajes, Algeciras, Alicante, Castellón, Gijón, etc. Si comparamos el volumen que mueve la totalidad del sistema portuario español con los crecimientos previstos, las cifras no cuadran. El mercado está creciendo al ritmo de un 8,32% en contenedores y un 3,38% en otras cargas, frente a un 13,3% y 9,93% en el resto de la UE. Si todos los proyectos de puertos exteriores se llevan a cabo, además de las ampliaciones previstas, la pregunta surge de inmediato: ¿tantas inversiones para mover qué?. Fomento debería poner coto a tal desaguisado y frenar tanta promesa de recintos logísticos marítimos, aún a riesgo de fuertes criticas.

      Por el contrario debería plantearse una clara política interoceánica. Los únicos puertos interoceánicos (más bien pequeños) que existen en España son Barcelona, Algeciras y Valencia. Ha desaparecido del mapa como puerto interoceánico el puerto de Bilbao, porque en las rutas marítimas internacionales ya no cuenta. Las grandes navieras mundiales prefieren utilizar otros como Hamburgo, Le Havre, Rotterdam, etc. No escalan en Bilbao porque no tiene la suficiente masa crítica (mercancías) y tampoco está en las principales rutas de navegación. Fue un error de los políticos franquistas, cuando desecharon un gran puerto en Galicia para construirlo en el País Vaco. Durante los últimos años de la dictadura y los primeros de la democracia, la actividad del puerto bilbaíno ha sido mantenida artificialmente. Pero desde el principio se sabía que el mercado acabaría desplazándole, porque una decisión política no puede crear donde no hay condiciones.

      Sin embargo, no existe ningún puerto español apto para transbordos. Solamente el de Algeciras en la entrada del Mediterráneo, pero éste es una terminal casi exclusiva de la compañía Maersk. La naviera China Shipping será la primera en operar con 9.800 TEUs, y otros gigantes navieros ya anuncian buques de más de 12.000 TEUs. Cuando estén operativos no podrán escalar en ningún puerto español por problemas de calado, y en Europa solamente en Rotterdam. 

      España necesita una terminal generalista en la que las compañías puedan intercambiar sus cargas (y así absorber parte de la demanda de transporte de mercancías, que crecerá un 40% en los próximos 10 años), esté en las principales rutas de navegación, y disponga de un amplio calado. Así nuestro país podrá abaratar el transporte de sus productos, y tener una importante actividad portuaria que le dé peso en el panorama marítimo mundial. Y esa posibilidad solamente existe en la Ría de Huelva y en la Ría de Ares. La primera con el inconveniente de remansar mucha arena, lo que obligaría a un costoso dragado cada cuatro años. La segunda con la bisoñez de Fomento y los políticos coruñeses y ferrolanos (por cierto, el TAV a Ferrol sólo es rentable si se construye el superpuerto). Puede que se repita la historia, y cuando la realidad se imponga sea demasiado tarde.