OBJETIVO: Contribuir al progreso de España e incrementar la Seguridad y la Eficiencia de los buques
viernes, 4 de enero de 2013
Control de la eficiencia energética del buque Janus A13
lunes, 24 de diciembre de 2012
domingo, 23 de diciembre de 2012
martes, 4 de diciembre de 2012
El Prestige y Lebón, el viejo lobo de mar
El pasado mes de setiembre
falleció Benigno Sánchez Lebón. Su actuación como Práctico Mayor del Puerto de
A Coruña en el desastre del petrolero Urquiola en 1976, a cuya explosión e incendio
sobrevivió sorprendentemente, le convirtió en un personaje de gran relevancia.
La tragedia le dejó marcado, hasta el punto de que tras el hundimiento del Mar
Egeo en 1992 y con 32 años
de servicio, decidió retirarse anticipadamente ante la escasez de medios contra la contaminación
marina.
Lebón acudió en 2008 a las <Primeras Jornadas del
Superpuerto y Refugio de Galicia>, para respaldar el proyecto Ártabros.
Impartió una lección magistral relatando sus actuaciones con diversos buques, su
especial ofrecimiento para
poner en marcha el <Prestige> y llevarlo a la ensenada de Corcubión o en
su defecto a la ría de Ares: “Un buque en
riesgo nunca se debe llevar mar adentro. Si se hubieran colocado barreras
cubriendo una amplia zona se habría manchado algo, pero no se hubiera producido
la catástrofe”. Este tercer siniestro le produjo una gran depresión,
porque estaba cansado de luchar por un puerto refugio en Galicia. También, se lamentaba de la ausencia de un
gabinete independiente para emergencias marinas: “Parece mentira que España esté rodeada de mar”.
Siempre defendió un gran puerto y refugio en
el noroeste: “Si hubiesen preguntado a
los expertos y principalmente a la gente del mar, les hubieran dicho que el
lugar más adecuado era una ría pobre y resguardada como la de Ares, donde
apenas hay un pulpo, faneca o almeja, y que ha sido y es el fondeadero natural
de toda la vida. Por algo será”. Argumentaba que un superpuerto debe ser generalista
y no solamente energético, es decir, para todo tipo de cargas (contenedores,
automóviles, mercancía general, etc.): “En
el tráfico actual los buques necesitan descargar rápidamente y si no pueden
trabajar por el oleaje, no esperan, se van a otro puerto”.
Acerca
del Superpuerto y Refugio Ártabros decía que está previsto en el lugar
apropiado y no tiene los problemas medioambientales y operativos de otros. Al
estar cerrada la parte oeste por un dique (única posibilidad de recibir olas),
queda un sitio óptimo para un gran enclave. Daba la enhorabuena a los
promotores de esta brillante e innovadora idea, a los que deseaba mucha suerte
y paciencia con unas autoridades que no se preocupan de la seguridad marítima,
porque una vez que pasa el peligro se olvidan: “Tarde o temprano en la ría de Ares habrá un gran puerto, pero
probablemente haya que esperar por otras generaciones con más visión de futuro,
que aunque no sepan de mar al menos sabrán asesorarse”.
En el décimo aniversario del hundimiento del
Prestige, damos
un merecido homenaje póstumo al bravo y heroico marino Lebón, al “mejor conocedor de la costa coruñesa” como le definió La Voz de Galicia, esperando que sus
aportaciones no caigan en el olvido y no se repitan los mismos errores.
viernes, 16 de noviembre de 2012
El gran puerto atlántico gallego
Recientemente D. Juan Velarde, miembro
de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas, publicaba <La economía
de nuestros nietos>, donde las generaciones actuales para garantizar el
futuro han de superar nada menos que dieciséis barreras. Una de ellas muy importante
para Galicia: “Por primera vez en la
historia, nuestro país se ve rodeado por una gran corriente de tráfico; es la
que une los ambientes crecientes económicos del Pacífico, Índico y la Europa
más rica. Para aprovecharla es preciso rehacer todas nuestras infraestructuras.
El lema podría ser menos AVEs y más tráfico de carga, todo ello enlazando
adecuados puertos con Europa. Abandonar esa posibilidad, que explica por
ejemplo la opulencia de Suiza o el crecimiento de Panamá, sería un disparate”.
Galicia en el mapa del transporte
marítimo mundial ocupa una envidiable centralidad. Esta visión solamente la
tuvieron contados políticos, como el ex presidente de la Xunta D. Gerardo Fernández
Albor: “Uno recuerda con nostalgia cuando
algunos luchábamos por el gran puerto atlántico gallego, necesario para nuestro
progreso y que no pudimos conseguir, pues las autoridades de entonces se
decidieron por Bilbao que era mucho más costoso y no estaba en la ruta
adecuada. Claro que, siendo sinceros, debemos decir que nosotros no apoyamos un
único puerto (¡Ay, nuestro ancestral localismo!) y los vascos, sí”. La
localización geográfica de un gran puerto es definitiva y debe estar en las
grandes rutas, motivo por el cual Bilbao no pasa de ser un puerto energético. Según
la naviera Evergreen Line: “Esto fue
precisamente la tumba del puerto de Bilbao ya que lo tenía todo, excepto que no
estaba cerca de las grandes rutas marítimas. Un buque cuanto antes llegue al destino antes generará ingresos, por lo
que un ahorro de unas horas de trayecto es muy importante”.
Las administraciones ya no
invierten en puertos y dejan que la iniciativa privada genere riqueza para centrarse
fundamentalmente en sanidad, educación y fines sociales. Pero nuestro sistema
portuario es una antigualla, con pérdidas que nos empobrecen y donde se veta la
entrada a la iniciativa privada alegando pérdida de soberanía o la venta del
patrimonio costero. Los mismos argumentos que cuando las privatizaciones de las
empresas públicas y que al final resultaron un revulsivo económico. Según Evergreen
Line, “Galicia tiene un emplazamiento
geográfico óptimo en las grandes rutas marítimas, y Superpuerto y Refugio Ártabros
está equidistante de los dos puertos hub más cercanos de la fachada atlántica (Le
Havre y Algeciras), puesto que Bilbao no es rival y Vigo no puede crecer porque
está enquistado en la ciudad”.
La principal diferencia con la época del Sr. Fernández Albor es que las
competencias portuarias, además de estatales también son autonómicas, incluidas
las de puerto refugio. Esperemos que el nuevo Gobierno de Galicia tenga visión
de futuro con Ártabros, sobre todo cuando no supone coste alguno para el depauperado
erario público.
lunes, 8 de octubre de 2012
Ártabros
Publicado el 06-10-2012 por
Xose Manuel Galdo-Fonte en Diario de Ferrol
Pódese afirmar sen risco a equívocos que tras o auxe ou a decadencia de
calquera hábitat ou asentamento socio económico, non son as dinámicas
territoriais nin os ritmos naturais da economía, quen impoñen os
factores de tendencia, senón, exclusivamente a intervención política,
que dependendo do grao de liderado do actuante, do seu peso executivo e
nivel de destreza, terá garantido o éxito ou estará condenado ao
fracaso. Isto último, toma corpo de frecuencia cando o combatente
político resulta ser un achicado,
que en vantaxe dos seus intereses decide darlle cancha ás súas
ambicións, aínda que con iso, produza un detrimento dos dereitos
colectivos de quen lle outorgaron a súa confianza.
É alí, onde os suburbios da periferia toman contacto co Atlántico, onde os estaleiros salpican desemprego e as súas bancadas cheiran a veto naval, nese escenario inactivo, é onde a clase política incapaz de articular solucións aos problemas esenciais, decide acollerse á mística tomando devoción polo espírito do desconcerto. Doutrina encamiñada á defensa do absurdo, cando este, prodígase na reafirmación do localismo mais teimudo, aínda cando as súas consecuencias deriven en prexuízo da sensatez. Este enredado dogmatismo foi a clave de inspiración para tomar decisión polo desafortunado emprazamento da sempre inacabada infraestrutura portuaria da Ría de Ferrol.
As excentricidades, reportan consecuencias incoherentes e isto motiva que a mente dos nosos mandatarios se axuste máis ao diminuto estilo de Liliput, que ao xigantismo de Rótterdam, e así, cando o desenvolvemento do intermodalismo e a revolución tecnolóxica dos contenedores xa marcaba as tendencias do transporte marítimo futuro; orientando a tipoloxía e escala dos novos enclaves portuarios, por estas latitudes do noroeste, por non perder o fío coa lixeireza e seguir mantendo a hexemonía do disparate, os cativos da inutilidade, deciden consumar outra insensatez máis , a través dunha construción portuaria de escaso porte, que ademais de alterar as correntes naturais da ría, non dispuña de vocación territorial de respaldo, soportando unha orografía infame, ademais de ser notorias as limitacións técnicas e financeiras para a implantación das imprescindibles infraestruturas de comunicación. Obviamente outra vez máis perderamos a ruta do futuro pois o espírito do desconcerto ten imposto a súa teoría.
Os escasos 250.000 euros habilitados nos actuais Orzamentos Xerais do Estado no exercicio do 2013, para afrontar a execución do ferrocarril até o emprazamento de Caneliñas, non deixa de ser unha evasión do executivo estatal para demorar no tempo a construción desta infraestrutura forzada. Tras esta decisión, percíbese unha reconsideración sobre a conveniencia da súa execución efectiva, por canto o custoso investimento do convoi non restará limitacións á operativa portuaria, xa que tan só os grandes portos de funcionalidade manifesta, con especialización de alto rendemento e instalacións apropiadas para os movementos masivos de carga, formarán parte da rede global do transporte marítimo e multimodal, e no caso de referencia, ademáis das limitacións citadas, o factor escala como a súa restrición expansiva apuntan a deducir que o porto exterior de Ferrol está chamado a unha especialización de segundo nivel, suxeita ao tráfico cativo local.
Resulta
aventurado estimar cal será a dimensión máxima que alcanzará a os
buques de nova xeración, o que resulta estar lonxe de toda dúbida é que a
a tendencia crecente dos Post-Panamax, non se deterá a curto prazo, e
esta tendencia da nova configuración de frota, propicia unha
reorganización do sector marítimo como base referente para establecer
unha rede xerárquica de portos para as liñas de servizos regulares, e
folga dicir, que no novo escenario de Caneliñas en Ferrol e Langosteira
na Coruña quedarán excluídos da prestación de servizos directos neste
esquema de vangarda. De todos os xeitos, Galicia ten unha situación
estratéxica para desempeñar unha función relevante no futuro do
transporte marítimo. Artabros, aquel porto que non se quixo facer, segue
sendo a alternativa, pois ademais da favorable vocación
marítimo-territorial do seu emprazamento, ten como aliado, a suavidade
da súa orografía, a proximidade das infraestruturas de comunicación
terrestre, viaria-ferroviaria, e as condicións óptimas para garantirse
de partida a súa función como “hubs globais”, é dicir, como un dos
grandes portos mundiais. O primitivismo do espírito do desconcerto, debe
dar paso á sensatez.
sábado, 29 de septiembre de 2012
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